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septiembre 7, 2018 0
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Las serpientes están formadas por muchas familias y las culebras, pertenecientes a la familia Colubridae, son la de mayor cantidad de miembros en el mundo; tiene más especies que cualquier otra familia de serpientes. Esta familia está compuesta también por las serpientes, o culebras en este caso, más dóciles y menos peligrosas en cuanto a mordeduras y veneno, pues la mayoría de ellas no han sido dotadas de esta arma química.

En el Ecuador hay 155 especies de culebras, en la zona del Mashpi alrededor de 30 y en la reserva se han registrado 10 hasta el momento.

Una especie sumamente conocida y deslumbrante por el brilloso e intenso color negro de sus escamas es la Chonta (Chironius grandisquamis), negra como la madera de su palma homónima. Esta enorme y bella culebra puede medir casi tres metros en machos adultos y se la puede ver “correr” a altas velocidades por el bosque. Es diurna y se alimenta de anfibios, otros reptiles y algunas aves y ratones, luego en la noche se sube a arboles y arbustos para descansar. No es venenosa, sin embargo esto no la hace menos “quisquillosa”; no es muy amigable y para defenderse puede usar su larga cola como un látigo. ¡Un verdadero espectáculo de culebra!

Otra especie de culebra muy interesante de Mashpi es la falsa coral mimética (Erythrolamprus mimus), comúnmente confundida por una coral por el color rojo fuerte de su piel, intercalado por franjas o anillos negros y blancos. Esta pequeña culebra de ojos grandes llega a medir 60cm y no es fácil de ver a pesar de su color. También es diurna y terrestre, y su dieta está basada en otras serpientes y a veces los huevos de estas, y de lagartijas y ranas.

Aprovechando de sus colores, que erróneamente indicarían que es una especie venenosa, huye fácilmente de depredadores, engañándolos con trucos como su disfraz y aparentando al aplanar su cuello en ser más grande de lo que realmente es. De allí surge su nombre, ya que mimetiza a la poderosa coral.


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septiembre 7, 2018 0
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De las serpientes más temidas son las integrantes de esta familia – Viperidae – que abarca las venenosas, grandes, gruesas, fuertes, y también intrigantes y bellas víboras. Esta familia tiene representantes en casi todo el planeta y en el Ecuador esa representación suma 17 especies, a penas el 5% del total global. En Mashpi se han encontrado 4???? de esas especies hasta el momento.

¿Cómo diferenciar entre una peligrosa víbora y una casi inofensiva culebra? Las víboras tienen la cabeza en la forma de un diamante, el cuerpo robusto y fuerte y colmillos grandes que utilizan para inyectar veneno en sus presas o defenderse. Su nombre, un sinónimo de peligro, no tiene nada que ver con su potente veneno; viene del hecho de que sus crías eclosionan dentro de la madre y salen vivas al mundo y no a través de huevos en nidos externos.

El veneno de estos vertebrados es sumamente peligroso, hemotóxico, causando severas necrosis en la zona de la mordedura e incluso llegando a ser mortal.

La Equis (Bothops asper) es la víbora de mayor fama en el Ecuador, y por supuesto está presente en Mashpi. Esta corpulenta serpiente es un existoso depredador de emboscada, que espera pacientemente hasta que algún mamífero de mediano a pequeño tamaño, o algún reptil, ave o anfibio, pase despistado por su escondite para atraparlo y desarmarlo con su fuerte boca y veneno.

El Mashpi es hogar de la víbora cabeza de candado (Bothriechis schlegelii), también corpulenta y peligrosa depredadora de emboscada que es activa durante la noche, perchándose en ramas para atrapar pequeños mamíferos, ranas y aves. Tiene unas cejas gruesas que decoran su cabeza y un color que varía entre cafés púrpuros y distintas gamas de verde, ayudándola a camuflarse entre la vegetación.


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septiembre 7, 2018 0
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Las corales, serpientes anilladas de rojo, negro, blanco y amarillo, pertenecen a la familia Elapidae. Esta familia, con tan solo 23 especies en el Ecuador, tiene las serpientes con el veneno más poderoso de todos, neurotoxina capaz de desintegrar el sistema nervioso de manera muy rápida. Sin embargo, estas serpientes, que normalmente tienen cabezas muy pequeñas, no desperdician su preciado veneno por cualquier motivo; lo utilizan para cazar a sus pequeñas presas y solamente lo pueden inyectar una vez hayan atrapado y mordido firmemente a su presa, ya que sus colmillos se encuentran en la parte posterior de la mandíbula.

En la reserva de Mashpi se han encontrado 3 especies de serpientes coral, todas con anillos que juegan con el rojo, negro, amarillo y blanco.

La coral ancla (Microrus ancoralis) es una de ellas, con una distribución amplia en el Chocó, desde la base que besa el mar hasta las montañas a más de 1400msnm. Esta pequeña y tímida serpiente es muy rara de ver, diurna y terrestre, deslizándose por el suelo para atrapar pequeñas presas de ranas, cecilias e incluso otras serpientes. También come detritos de hojas y tierra. En la cabeza tiene una figura de una ancla – de ahí su nombre – y su veneno es sumamente peligroso. Sin embargo, es una especie recelosa de usar sus toxinas, su cabeza es sumamente pequeña, diseñada para sus presas pequeñas, y los casos de envenenamiento en humanos son muy raros.

Otra especie de coral que se encuentra en Mashpi, con similar distribución que la coral ancla, es la coral rabo de ají (Micrurus mipartitus). Esta serpiente con un llamativo arreglo de colores, rojo intenso en su cola, cuerpo negro anillado de blanco amarillento y una venda naranja rojiza alrededor de sus ojos, también se alimenta de ranas, otras especies de serpientes y cecilias y suele estar en el suelo, debajo de hojas y hierbas. Al igual que las otras corales, es sumamente tímida y poco agresiva, a pesar de guardar un arma secreta de gran poder: veneno neurotóxico.


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septiembre 6, 2018 0
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El mundo de las lagartijas, los Saurios, es enorme, con alrededor de 6000 especies en la tierra que han poblado cada rinconcito del planeta desde hace alrededor de 220 millones de años. El suborden Squamata, donde se encuentran los Saurios, está compuesto de muchísimas familias que incluyen a todo tipo de lagartijas, incluso unas muy grandes-dragones-y también a las iguanas.

En el Ecuador se han encontrado 175 especies de Saurios, pertenecientes a 8 familias, y la región tropical del occidente, donde se encuentra la reserva de Mashpi, es la más diversa.

La familia con mayor cantidad de especies – Gymnopthalmidae –está representada por las lagartijas más pequeñas, de las cuales hay alrededor de 4 en Mashpi. Un ejemplo en la lagartija minadora tropical (Echinosaura keyi), una lagartija cafecina que mide hasta 8 cm, es diurna, se encuentra cerca de ríos y esteros con bosques sanos, sin perturbación, y es nativa del Chocó ecuatoriano.

Otra familia, que en contraste solamente es representada por una especie en Ecuador, es Cortophanidae, la familia de los basiliscos. Su único representante, nativo del noroccidente y que también se encuentra en Mashpi es el basilisco de occidente (Basiliscus galeritus). Es muy común y también llamativo – la única lagartija con una tremenda cresa – pero aun así muy tímido y escurridizo. Para esconderse e huir de cualquier observador suele clavarse al fondo de esteros, o también puede correr, como por arte de magia, sobre el agua.

Las anolis son lagartijas diversas y fáciles de ver en el país. Esta es la familia Dactyloidea, con 37 especies en el Ecuador y alrededor de 10 en la reserva de Mashpi. Las lagartijas de esta familia, de multiples colores, se caracterizan por tener almohadillas en sus dedos. A pesas de ser fáciles de observar ya que son diurnas, muy llamativas, y en la noche duermen pegadas a hojas y troncos, poco se conoce sobre sus poblaciones y comportamiento en Sudamérica y en Ecuador. Dos ejemplos de anolis ecuatorianas que comparten la misma geografía –simpátricas- son: La anole de Peracca (Anolis peraccae), que suele encontrarse perchada en los troncos de árboles, camuflándose entre sus colores a musgo y líquenes. La otra especie es la anole lora o camaleón sudamericano gema del Chocó (Anolis chloris) que con su color verde perico también suele ser encontrada perchada en troncos pero a mayor altura en la vegetación.



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