Los reptiles

Son los otros “monstruos” que estudia la herpetología – herpetos = monstruos – donde se encuentran todo tipo de lagartijas y largatos, incluyendo las iguanas, todo tipo de tortugas, tanto terrestres como acuáticas y marinas, y las temidas culebras y serpientes. Pero, ¿qué define a los reptiles, separándolos de los anfibios?

Los reptiles son seres de sangre fría, característica muy interesante ya que tiene gran influencia sobre el comportamiento y la actividad de sus especies; no es por nada que se los suele encontrar “echados como guagsas” – siendo la guagsa un reptil real, una iguana- con gran vagancia, acumulando calor del sol. A diferencia de los anfibios, la piel de los reptiles es seca y escamosa, es más, es a través de sus escamas que se identifican: los herpetólogs usan el número de escamas y su forma y distribución sobre el cuerpo para identificar y diferenciar especies. Finalmente, estos vertebrados tienen a sus crías a través de huevos, pero a diferencia de los anfibios, no deben pasar por una metamorfosis para crecer.

En el Chocó ecuatoriano existen por lo menos 120 especies de reptiles, con más o menos 45 especies de lagartijas, lagartos e iguanas; más de 60 culebras y serpientes, siendo la mayoría de ellas culebras no venenosas; y finalmente, sumamente difíciles de ver y desgraciadamente muy cazadas y traficadas, al menos 5 especies de tortugas.

Artículos Relacionados

Scroll Up