¡Sorpresa en el Bosque!

Armadillos Bebes (Dasypus novemcinctus)

Por: Juan Carlos Narváez D.

Hace algunas semanas atrás Oswaldo Araujo, nuestro chef, mientras caminaba por el sendero de la liana estranguladora buscando las hojas de ajo de monte (una planta que se usa como condimento en algunos platos típicos de Mashpi), tuvo la oportunidad de observar tres armadillos juveniles. Estos se movían por el suelo del bosque escarbando mientras olfateaban un delicioso insecto o una suculenta lombriz de tierra. Los armadillos en general no tienen buena visión ni oído, por lo que en ocasiones caminan confiados sin prestar mucha atención a posibles depredadores, únicamente confiando en su poderosa armadura que los protege. Si deseas conocer más sobre esta especie, te invitamos a visitar el siguiente Link Listos para el combate – Armadillos.

Jacamar colirrufo

Por: Juan Carlos Narváez D.

Mientras llegábamos en nuestra libélula a la estación gallo de la peña tuvimos un encuentro genial con un raro habitante del bosque, un ave con el pico muy largo que lo usa para casar un sinnúmero de insectos voladores pequeños. Se trata del jacamar colirrufo (Galbula ruficauda), la única especie de Galbula que habita los bosques tropicales del Chocó. Personalmente esta ave me era muy elusiva, siendo este mi primer avistamiento que quería compartir con ustedes.

Curioso Mecanismo de defensa

Por: Augusto Vásquez

Un en horas de la tarde mientras realizaba mi jornada de campo, pudimos ver con mi grupo de trabajo una larva de escarabajo. Lo curioso de esta especie, es que tiene una extraña forma en su parte posterior que se asemeja a una cola y a la vez actúa como mecanismo de defensa que hace que, al aproximarse un posible depredador, ésta se coloque en una posición de 90 grados y de esta forma alertar a otros individuos.

Es difícil de creer que esa extraña y enorme forma sea una parte de materia fecal que se encuentra unida a su zona abdominal, en tan diminuta larva de escarabajo.

Como pueden ver, la madre naturaleza día a día nos sorprende con cosas nuevas, cosas que jamás nos imaginaríamos, y nos muestran un mundo natural que merece ser cuidado y conservado.

Milpiés

Por: Juan Carlos Narváez D.

El día de ayer Nixon Napa, uno de nuestros asistentes para expediciones, mientras caminaba hacia la cascada de la rana torrentera encontró este milpiés caminando por el suelo del bosque. Los milpiés pertenecen al grupo de los diplópodos (del griego diplóos, ‘doble’ y podos, ‘pie’), son una clase de miriápodos que se caracterizan por tener dos pares de patas articuladas en la mayoría de sus segmentos corporales dobles, o diplosegmentos y su nombre es un poco confuso porque nunca llegan a tener mil pies a lo mucho tiene entre 34 y 400 patas. Los milpiés se alimentan de hojas en descomposición y otra materia orgánica muerta (detritívoros), por lo que juegan un papel muy importante en el reciclaje de nutrientes en el suelo del bosque. En general son inofensivos, aunque muy pocas especies poseen poros a lo largo del cuerpo que segregan sustancias tóxicas irritantes que lo utilizan como defensa contra sus depredadores.

Pumas en Mashpi Lodge

Por: Darwin Chalá.

Mi nombre es Darwin Chalá, trabajo en Mashpi Lodge desempeñando mis labores como auxiliar de mariposario. Hace unos días atrás tuve un encuentro algo peculiar.

Mientras me encontraba realizando mi trabajo de campo a primeras horas de la mañana, en uno de los senderos, “Malimpias”, un ruido en medio de la hojarasca me llamó la atención. Cuando me dirigí hacia el lugar donde había escuchado el ruido, me encontré de frente con un Puma! En ese momento todo se detuvo. De inmediato muy lentamente, saque mi celular y pude capturarlo en este vídeo. Era una puma hembra juvenil que se encontraba caminando en el sendero Malimpia.

Esto sin duda fue una experiencia maravillosa, poder observar este animal que normalmente es muy temido, y que en esta ocasión no hizo nada más que observarme como un objeto extraño. Este avistamiento nos da buenas noticias porque nos muestra que el bosque de Mashpi se encuentra en buen estado, al albergar a un depredador tope como el puma. El avistamiento de un puma nos dice que hay alimento para esta especie, lo cual nos reconfirma la importancia de áreas de conservación para el funcionamiento y protección de los bosques del Chocó ecuatoriano.

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