Las serpientes están compuestas por muchas familias y estas serpientes, pertenecientes a la familia Colubridae, tienen el mayor número de miembros en el mundo, con más especies que cualquier otra familia de serpientes.
Esta familia está compuesta también por las serpientes, o culebras en este caso, más dóciles y menos peligrosas en cuanto a mordeduras y veneno, pues la mayoría de ellas no han sido dotadas de esta arma química.
En el Ecuador hay 155 especies de culebras, en la zona del Mashpi alrededor de 30 y en la reserva se han registrado 10 hasta el momento.
Una especie sumamente conocida y deslumbrante por el brilloso e intenso color negro de sus escamas es la Chonta (Chironius grandisquamis), negra como la madera de su palma homónima.
Esta enorme y bella culebra puede medir casi tres metros en machos adultos y se la puede ver “correr” a altas velocidades por el bosque. Es diurna y se alimenta de anfibios, otros reptiles y algunas aves y ratones, luego en la noche se sube a arboles y arbustos para descansar.
No es venenosa, sin embargo esto no la hace menos “quisquillosa”; no es muy amigable y para defenderse puede usar su larga cola como un látigo. ¡Un verdadero espectáculo de culebra!
Otra especie de serpiente muy interesante en Mashpi Lodge es la falsa coral mime (Erythrolamprus mimus), comúnmente confundida con una coral debido al fuerte color rojo de su piel, intercalado con anillos negros y blancos.
Esta pequeña culebra de ojos grandes llega a medir 60cm y no es fácil de ver a pesar de su color. También es diurna y terrestre, y su dieta está basada en otras serpientes y a veces los huevos de estas, y de lagartijas y ranas.
Aprovechando sus colores, que erróneamente indicarían que se trata de una especie venenosa, se escapa fácilmente de los depredadores, engañándolos con trucos como su disfraz y aplanando la cola para parecer más grande de lo que realmente es. De aquí viene su nombre: como imitadora de la poderosa serpiente coral.



