Llevo años caminando los senderos de Mashpi casi todos los días, y aun así el bosque nunca deja de sorprenderme. Pero lo que les voy a contar hoy no es una anécdota de campo: es un dato científico que confirma algo que sospechábamos desde hace tiempo: la Reserva Mashpi-Tayra es el lugar más biodiverso de todo el planeta. 

Esto no lo digo yo por orgullo de casa. Lo corrobora un estudio científico recién publicado, y quiero contarles, en palabras sencillas, qué se encontró y por qué nos parece tan importante.

¿Qué se Encontró, Exactamente?

En un estudio publicado recientemente en la revista Scientific Data, parte del grupo Nature los investigadores documentaron que, en un solo punto dentro de la Reserva Mashpi-Tayra, se encontraron más de e 8.000 unidades genéticas distintas de artrópodos voladores, número que los científicos consideran, en la práctica, aproximadamente equivalente a especies distintas. De esas, 7.848 son únicas: no se han encontrado en ningún otro lugar del mundo.

Vamos por partes, porque sé que esto puede sonar muy técnico. 

Empecemos por lo Sencillo: ¿Qué es un Artrópodo?

Un artrópodo, en este caso, es simplemente un insecto. Y "volador" pues... eso ya se entiende solo. 

Los insectos son el grupo de animales más grande y más diverso que existe en el planeta, tanto en número de individuos como en número de especies. Literalmente son la base que sostiene la vida sobre la Tierra. Las abejas polinizan, los escarabajos peloteros reciclan nutrientes, las cochinillas limpian el suelo del bosque, las hormigas forman suelo... y así, cientos de especies distintas cumplen su propio rol. 

Lo fascinante es que muchas de esas funciones se repiten entre distintas especies. Esa redundancia es justamente lo que sostiene la biodiversidad, permite que existan animales más grandes (nosotros incluidos) y le da a todo el ecosistema su estabilidad y resiliencia. Mientras más variedad de insectos cumpliendo estos roles, más sano y más resiliente es el bosque. 

Insectos voladores
Insectos Voladores

Ahora un Poco más de Ciencia: ¿Qué es una "Unidad Genética"?

Aquí viene la parte más novedosa. En este estudio no se identificaron especies mirando su forma, su tamaño o su comportamiento, como se ha hecho tradicionalmente en taxonomía. Los científicos identifican especies a través de su ADN. 

Cada organismo tiene una especie de huella digital genética, que en ciencia se conoce como BIN (Barcode Index Number). Hoy en día el ADN se puede secuenciar de forma automática y a gran escala. Con ayuda de análisis computacional, se pueden identificar unidades genéticas distintas según qué tan diferente es su código genético entre sí. 

Esto nos permite ver la biodiversidad a otra escala, muchísimo más rápido que con el enfoque tradicional. Y por eso la mayoría de estas 8.000 unidades genéticas todavía no tienen nombre ni han sido descritas formalmente por la ciencia. Sabemos que existen, sabemos que son únicas, tienen un número BIN, pero, por ahora, su huella genética es literalmente todo lo que conocemos de ellas.  

Código de Barras de ADN
Código de Barras de ADN

El Valioso Aporte de Nuestro Equipo

Estos resultados corresponden a apenas un año de muestreo, entre 2020 y 2021, y fueron posibles gracias al trabajo del equipo de Investigación y Biología de Mashpi, que mantuvo el monitoreo incluso durante la pandemia de Covid-19. No fue un año fácil para hacer trabajo de campo, y por eso este resultado tiene un valor especial para todos nosotros. 

Y los números hablan solos: Mashpi superó los registros de sitios tan emblemáticos como Guanacaste, en Costa Rica, y Barro Colorado, en Panamá, , dos de los lugares más estudiados de todo el Neotrópico. Eso nos posiciona entre los enclaves biológicos más relevantes para entender lo que llamamos la "biodiversidad invisible": toda esa vida diminuta que sostiene el bosque y que normalmente pasa desapercibida. 

En Ecuador, el mismo estudio se replicó en la Reserva Geobotánica Pululahua, en Pichincha, y en Cerro Blanco, en Guayas, en la costa del Pacífico, todo coordinado por el INABIO (Instituto Nacional de Biodiversidad).

Team ML
Equipo Mashpi Lodge

Ciencia Hecha en Equipo, y con Alcance Global

La metodología usada aquí es parte del Global Malaise Trap Program, una iniciativa liderada por el Centre for Biodiversity Genomics de la Universidad de Guelph, en Canadá, que reúne sitios de muestreo en cerca de 50 países. Lo interesante de este programa es que estandariza la forma de recolectar las muestras y automatiza el procesamiento de resultados, para entender cómo cambian las comunidades de insectos a través del tiempo frente a las transformaciones ambientales del planeta. 

El estudio fue liderado por la entomóloga ecuatoriana Ana García-Ruilova, junto a un gran equipo de coautores ecuatorianos. Ana está a cargo de la colección entomológica del INABIO, que es el puente entre nuestro país y las instituciones canadienses que lideran este programa a nivel mundial y que aportan el componente tecnológico. Todos los datos están disponibles en acceso abierto, a través de la plataforma internacional Barcode of Life Data Systems (BOLD), para que investigadores de cualquier parte del mundo puedan acceder a secuencias genéticas, imágenes y registros georreferenciados. 

Lo que Esto Significa para Nosotros

Como Director de Investigación y Biología de Mashpi, no puedo evitar sentir una enorme satisfacción al ver estos resultados. Confirman con datos duros algo que hemos creído desde siempre: que este bosque guarda una riqueza de vida excepcional, muchísima de ella todavía por descubrir y describir. 

Como bien lo resume Roque Sevilla, fundador de Mashpi Lodge y presidente de Fundación Futuro: 

 "Estos resultados son increíbles, y refuerzan nuestro compromiso de seguir cuidando este mágico bosque. Nos impulsan a estudiar más la región, y a seguir construyendo sobre nuestro modelo de colaboración, de participación basada en intereses mutuos, para entender y proteger la vida."  
— Roque Sevilla, fundador de Mashpi Lodge, presidente de Fundación Futuro 

Esto es apenas el comienzo. Seguiremos monitoreando nuevas trampas, seguiremos colaborando con instituciones nacionales e internacionales, y seguiremos contándoles todo lo que este bosque nos siga enseñando.