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Manolo, de 25 años de edad, trabaja junto a su hermano Carlos, que también es un guía. Comenzó a trabajar en Mashpi antes que su hermano mayor, antes de que la construcción del hotel siquiera haya empezado, aplanando la tierra donde alguna vez hubo un molino de madera.

¿Cómo empezaste a trabajar en Mashpi?

Mi tío y mi tía tenían una tierra donde ahora es el mariposario. Fueron ellos los que me impulsaron a venir: a trabajar y estudiar aquí.

La idea aquí es involucrar a los lugareños en cada proyecto, tanto como para fortalecer sus comunidades como para promover los programas de protección ambiental. Alrededor de 12 comunidades viven cerca de la reserva, cada una tiene de 30 a 100 hectáreas. Masphi Lodge las incentiva para que dejen de talar árboles, y poder avanzar con el eco-turismo. Es más, ahora es ilegal talar: si se dan cuenta que estás cortando árboles te pueden multar.

Un día, cuando Mashpi estaba en pañales, el gerente de expediciones me vio entrando y saliendo del bosque, llevando a cabo mi propia investigación sobre mariposas. El gerente reconoció mi habilidad y afinidad con la naturaleza y me alentó para que me convirtiera en guía.

¿Cómo aprendiste inglés?

En la escuela aprendí pocas palabras de inglés, pero no mucho porque la gente no se tomaba la clase en serio. Fue cuando empecé a trabajar como guía que empecé a aprender, viendo películas en inglés durante 4 horas cada noche. A veces me dejaban solo con los huéspedes y me daba cuenta la gran necesidad que tenía de aprender el idioma.

¿Cómo ha cambiado tu actitud hacia la naturaleza desde que empezaste en Mashpi?

Cuando éramos niños matábamos pájaros por diversión. Los mejores eran los más grandes. Eran el premio. Eso me enseñó acerca del comportamiento de los pájaros, como cuáles comen bananas y a qué hora del día salen. Pero ahora utilizo el conocimiento para observar a los pájaros, para encontrar los más raros y ayudar en su conservación y protección.

Nuestros padres eran cazadores. No habían carreteras. Nos tomaba cuatro horas llegar a las tiendas más básicas. Y sus padres eran “pioneros” en el área. Vinieron originalmente buscando una nueva vida, solo reclamaban su propia tierra. Debían talar los árboles para probar que era de ellos.

Los primeros pioneros venían solos, sin sus familias. Era fácil conseguir comida: había muchos peces. Con una red se podía conseguir 5 libras de pescado. Era fácil sobrevivir.

Después de 10 a 15 años, compañías de explotación forestal vinieron y ofrecieron construir una carretera, a cambio de sus tierras. Luego hubo de 40 a 50 años de deforestación, y la flora y fauna desapareció. Había tan poco conocimiento acerca de la vida salvaje: ¡les decían tigres a los gatos más grandes! Solía haber monos araña, pero ya no. Y los mejores árboles, el guayacán y el copal, todos fueron cortados.

¿Cómo te llevas con tu hermano, ya que viven y trabajan juntos?

¡Tenemos una buena relación! Ya no nos peleamos.

¿Qué estarías haciendo si no trabajaras en Mashpi?

Algunos de mis amigos trabajan en el proyecto de la hidroeléctrica en Imbabura. El resto trabaja en agricultura. Es muy dañino para el medio ambiente, ¡ya no quedan árboles! Hay erosión en la tierra y usan pesticidas. Es una mentalidad diferente.

¿Qué has aprendido aquí?

Parte del trabajo aquí es darle mantenimiento al parque y alrededor del hotel. Cuando haces eso, aprendes sobre el comportamiento de las creaturas, ¡cómo que las tarántulas son territoriales! Mashpi es nuestra escuela, siempre aprendemos algo nuevo.

Mashpi nos da oportunidades para crecer: algunos de nosotros fuimos a la isla Santa Cruz en las islas Galápagos para aprender sobre los pájaros de ahí y poder compararlos con los que tenemos aquí.

También estoy estudiando ingeniería ambiental a distancia. Es difícil pero lo hago funcionar.

¿Te gusta la lluvia?

Aquí en Mashpi, ¡la lluvia es deliciosa! Me gusta mojarme, a veces salgo sin poncho. Mi cosa favorita es cuando llueve mucho.

¿Qué hace de Mashpi un lugar tan especial?

Tenemos muchos huéspedes que vienen de Quito y dicen: “No teníamos idea de lo increíbles que son los pájaros aquí,” y corren a comprar libros para poder ver lo que tienen en sus jardines. Para mí eso es es especial, estamos concientizando sobre la conservación del medio ambiente. Es tan educativo.

¿Qué haces en tu tiempo libre?

Hay un gimnasio y una cancha de fútbol cerca de la casa de guías. En realidad estoy en un equipo de fútbol en la comunidad de Mashpi. Se llama Independiente, pero todo el mundo le dice Mashpi. El domingo jugamos la final contra Pacto. Marc (Bery, el gerente del hotel) dice que si subimos de la B a la A, ¡nos va a regalar camisetas de Mashpi!

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